La afirmación pertenece a Victoria Benítez, hija de desaparecidos, durante el acto central por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia.
Con la
inauguración de tres tótems conmemorativos y la Muestra de Arte “Tramas del
Bosque”, se realizó ayer en el Bosque de la Memoria, en la Facultad de Ciencias
Sociales, el Acto Central por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia.
El acto convocó a
las autoridades de Rectorado y de las distintas unidades académicas que
componen la UNSJ. En el inicio, se puso en valor el trabajo de la Facultad de
Ciencias Sociales en mantener vivo el Bosque y la Memoria, gracias a la
confluencia de diferentes programas. Ellos son:
* el programa
“Memorias Locales”, coordinado por Jimena Sancho y Milena Trigo, que después de
un trabajo exhaustivo actualizó la nómina del Bosque, que ahora alcanza a 150
personas desaparecidas y/o asesinadas vinculadas a la provincia.
*el eje “Memorias Emergentes”, mediante el cual
se pudo memoriar a Mónica Alejandra Lapacó y José Luis Herrero, gracias a la
colaboración de Lía Borcosque, Nora Fager, Lida Papparelli, Carlos Fager,
Silvia Gomez, Gabriel Farías, Victoria Benítez y Gino Blarasín.
*el proyecto
“Pedagogías de la Memoria”, coordinado por Sandra Buso con la participación de
Natalia Díaz, Luis Tomas, María de los Ángeles Zorrilla Parrón y Mercedes
Rebollo, que se ocupó del diseño y contenido de los tótems conmemorativos. En
conjunto con el Programa de Memorias Locales, se memorió a Elvira Orfila
Benítez.
Las primeras
palabras del acto estuvieron a cargo del presidente del Centro de Estudiantes
de la FACSO, Gonzalo Leyes, quien destacó “la importancia de reflexionar en
torno al rol de las juventudes y la política y que son protagonistas de las
transformaciones en la universidad y en la sociedad”. “Esta generación -dijo-
tiene un compromiso con la historia, que no es solamente hablar del pasado,
sino también del presente y de construir el futuro, un camino alternativo a ese
que aparenta ser el rumbo de la historia y que implica pensar que las cosas
pueden ser distintas”.
Luego habló
Victoria Benítez, en representación de las organizaciones de derechos humanos
de la provincia, quien profundamente emocionada recordó que “este fue el primer
lugar de San Juan donde nuestros viejos dejaron de ser un número, y tuvieron un
lugar y donde nosotros, las hijas e hijos, tuvimos un lugar, por eso este
Bosque ha significado un antes y un después”.
A su turno, el
decano de la FACSO, Marcelo Lucero, explicó el sentido de los tótems y los
códigos QR que desde ahora, acompañan a cada árbol plantado en memoria de un
desaparecido o una desaparecida. “Queremos que el Bosque sea una inspiración
para todos los que vengan, una inspiración para recordar y memoriar. El costado
invisible de esto es que el Bosque se ha convertido de nuevo en un lugar de
visita para los familiares, siendo así un lugar de reencuentro y de sanar
heridas, algo que nos llena de alegría”, dijo.
El discurso final
correspondió al rector de la UNSJ, Tadeo Berenguer, quien se manifestó acerca
de lo que significa el 24 de marzo. “Creemos que la educación es la mejor vía
por la que se transmite el conocimiento necesario para la memoria, la verdad y
la justicia. También para sostener la lucha por los derechos humanos, que debemos
seguir manteniendo y fortaleciendo con la misma convicción”, expresó.
La segunda y
última parte del acto consistió en la muestra de arte denominada “Tramas del
Bosque”, un trabajo innovador del Taller de Proyectos del Departamento de Artes
Visuales de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes. La muestra fue
trabajada bajo la coordinación de las docentes Graciela Pérez y Valentina Fojo
con los y las estudiantes durante el ciclo lectivo 2024.
Texto: Susana Roldan
Fotografía: Paula Farías